1. Jesús es mi Rey soberano,
mi gozo es cantar su loor;
Es Rey, y me ve cual hermano,
es Rey, y me imparte su amor.
Dejando su trono de gloria,
me vino a sacar de la escoria,
y yo soy feliz,
y yo soy feliz por él.
2. Jesús es mi amigo anhelado,
y en sombras o en luz siempre va
Paciente y humilde a mi lado;
ayuda y socorro me da.
Por eso constante lo sigo,
porque él es mi Rey y mi amigo;
y yo soy feliz,
y yo soy feliz por él!
3. Señor, ¿qué pudiera yo darte
por tanta bondad para mí?
¿Me basta servirte y amarte?
¿Es todo entregarme yo a ti?
Entonces, acepta mi vida,
que a ti solo queda rendida:
pues yo soy feliz,
pues yo soy feliz por ti.